1. INTRODUCCIÓN

Este trabajo está dirigido a aquellas personas que sufren experiencias negativas relacionadas con el mundo de los seres espirituales, o que por lo menos estén abiertas a explorar la posibilidad de que así sea. Está dirigido, sí, a la persona de fe (con independencia de que tenga vínculos o no con un grupo religioso o de cuál sea este), a la no religiosa que no comprende y quiere comprender, a aquella que por cualquier razón ya se formó un concepto negativo de Dios y necesita descubrirlo en su verdadera faz, la amorosa, a aquel que no se considera merecedor de su acogimiento y lo necesita, y a quien que ya se sintió desamparado por Él.

 

El texto ofrece informaciones para eliminar o por lo menos atenuar la dolorosa acción de los llamados seres espirituales negativos, partiendo de la base de que el camino para hacerlo es el contacto con la Divinidad. Cualquiera que se acerque a estas cuestiones sin tenerla en consideración está condenado a ser una víctima indefensa de tales entidades, ya que, por ser el problema de naturaleza espiritual, sólo de Dios viene la energía y el conocimiento necesarios para resolverlo -esto irá siendo debidamente justificado a lo largo del estudio. También hay que comentar que el tipo de visión de Dios que se ofrece aquí proviene esencialmente de la cultura cristiana y que se busca ofrecer una experiencia del Espíritu Divino vitalizadora, en absoluto subyugante (ni de forma explícita ni de forma sutil), buscando mantener siempre presente el sentido crítico y que el intelecto, la emocionalidad y el alma trabajen juntos.

 

¿Por qué el enfoque cristiano? Simplemente, porque el autor se formó en esta cultura, aunque, tal y como se ha dicho ya en el comentario de la oración inicial, los problemas que se describirán a continuación afectan a toda región y a toda gente. Así, los principios que aquí se exponen intentan ser lo más universales posibles, no se busca descaracterizar la visión de mundo de nadie y sí que cada persona o grupo encuentren soluciones prácticas al problema desde su propio ámbito. El autor es totalmente consciente de que no todo lo que se dirá será aceptado por todos.

 

Por otro lado, será muy necesario abordar de entrada otra duda importante: ¿Cómo puede el lector profano saber que este texto no es un delirio más de entre tantos que pueden verse por ahí? Aquí, cabrá apenas proponerle que encare la propuesta como lo haría un científico: tómese un tiempo para comprobar si lo que se dice funciona a nivel práctico.

Ir al siguiente punto: 2. Tipos de energía básicos de que se compone el ser humano

This site was designed with the
.com
website builder. Create your website today.
Start Now