14. FRECUENCIA DE LAS SESIONES DE LIBERACIÓN

En los casos en que es necesario realizar más de un exorcismo porque el paciente es nuevamente atacado no existe un número ni frecuencia de las sesiones que se deban realizar máximo ni mínimo, pues el procedimiento no le produce ningún tipo de daño a la persona.

 

Simplemente, habrá que ver lo que necesita cada paciente, aunque lo debido será siempre estimular al máximo su independencia, invitándolo a que aprenda y lleve a la práctica todo lo necesario para cuidarse él solo lo mejor posible en el futuro.

 

Aunque, personalmente, después de una primera sesión de exorcismo opto por recomendarle siempre al paciente al menos una segunda sesión, dejando pasar una semana aproximadamente entre ambas, apenas para poder ver su evolución y que me diga cuál ha sido su experiencia durante ese tiempo: cómo le ha ido al practicar las oraciones y medidas de autoprotección recomendadas, si sus síntomas han parado o no, si se han atenuado, si han aparecido otros, si ha habido cambios en su estado emocional, si ha habido nuevos ataques, etc.

 

Habrá personas que necesiten apenas una o dos sesiones, otras necesitarán sesiones semanales o mensuales hasta recuperarse bien orgánicamente de las agresiones recibidas, otras una vez cada seis meses, una vez al año, etc. Si bien, desde aquí se recomienda que, siempre que se pueda, se le diga a la persona que solo vuelva a pedir una sesión de liberación si recibe nuevos ataques y agota todos sus recursos para defenderse sola.

 

El objetivo mayor es que no nos necesiten.

Ir al siguiente punto: 15. Sobre la compaginación del exorcismo con tratamientos médicos convencionales

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