8. TRANSMISIÓN DE ENERGÍA ESPIRITUAL A TRAVÉS DE LAS MANOS

El modelo de ritual de liberación propuesto en este libro combina la oración con imposiciones de manos, pases y gestos diversos, partiendo del principio de que cuando el practicante realiza las oraciones pidiendo ayuda a la Trinidad recibe energía espiritual directamente de Ella y podrá manipularla gestualmente.

 

Cabe dejar bien claro que no se trata de energía psíquica, que es puramente humana, tampoco se trata de energía universal o de cualquier otra que provenga de nuestro plano terrestre, tampoco de otros planos que no sean elevados. Se trata, hablando de forma literal, de un tipo de energía espiritual que viene directamente de la Trinidad. Este fenómeno constituye en sí una perplejidad superior a la capacidad de comprensión de cualquier ser humano, pero el Señor, en virtud de su amor y porque es necesario para el caso, nos lo concede.

 

La presencia de esta energía sirve para proteger efectivamente al practicante y al paciente, para restaurar el campo energético espiritual del paciente y para que a su vez el practicante pueda actuar sobre el comportamiento de los entes.

 

Ningún otro tipo de energía tiene la capacidad plena y real de dominar a los espíritus. Además, esta solo puede ser obtenida con la permisión de Dios, de manera que si el practicante hace algo que vaya contra la voluntad del Señor durante el acto de liberación, no tendrá cómo obtenerla.

 

Por proceder directamente de la Trinidad, nos llega en la cantidad necesaria para realizar la tarea, ni más ni menos. De ahí que con este modelo de liberación no importe la fuerza que los entes tengan, ni su naturaleza, ni su número. Si es la voluntad del Señor, serán invariablemente dominados.

 

Durante las sesiones esta entra en el cuerpo del practicante por el canal de energía que parte de la cima de nuestra cabeza para conectarnos con Dios (para mayores detalles, revísese el epígrafe 2.2. El alma, espíritu o cuerpo espiritual y el canal de conexión con Dios del Libro 1: Guía de autoprotección), y es proyectada a través de las manos cuando:

 

- Se realizan imposiciones o pases.

 

- Se realiza una oración dibujando la cruz latina o el cristograma en el aire.

 

- Se aplican fricciones o movimientos de extracción sobre el paciente.

 

Nota: Todos estos procedimientos serán descritos en detalle en el siguiente epígrafe.

 

Cabe señalar, pues, que tanto el proceso de recepción de energía espiritual como su transmisión a través de las manos es algo que se da de manera totalmente natural en todo ser humano mientras estamos vivos en este plano y no supone ningún tipo de agresión para nosotros. Nuestro cuerpo está equipado con la estructura orgánica y energética que lo permite, es algo tan propio de él como lo pueda ser, por ejemplo, el sistema sanguíneo. Sí es cierto que durante el exorcismo la cantidad de energía recibida es mayor que cuando no lo estamos realizando, pues ello es necesario para la tarea.  

Ir al siguiente punto: 9. La sesión de liberación presencial y a distancia

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