18. BENDECIR Y PROTEGER ESPEJOS

La interacción de un espejo con energía psíquica y espiritual lo convierte en una especie de condensador de fluidos energéticos. Esto permite que en ocasiones se den en él toda una variedad de manifestaciones sorprendentes, tales como reflejar espíritus y permitir la comunicación con ellos, e incluso, si se aplican determinadas técnicas ocultistas, puede ser utilizado para prácticas como la videncia (ver el futuro, ver espacios a distancia en el presente, localizar personas, etc.), el viaje astral o enviar y recibir energía espiritual (se pueden lanzar conjuros también a distancia a través de él, por ejemplo).

 

A quien le resulte muy ajena la idea del espejo asociado a actividades paranormales, decirle que esta aparece representada en muchas culturas incluso a un nivel popular. Por ejemplo, los cuentos de hadas europeos nos dicen que las brujas los utilizan; pues bien, esto tiene una base real, el espejo es un instrumento de uso común en la brujería. Otros ejemplos culturales pueden ser la norma judía que obliga a cubrir los espejos de una casa cuando alguien que vivía en ella fallece, así como la costumbre oriental asociada al Feng Shui de poner un espejo en la parte exterior de la puerta de casa para repeler energía emocional negativa de personas ajenas a ella. 

 

Sobre todo esto, vale remarcar que cualquier uso mágico de un espejo atrae a seres espirituales negativos. Gracias a Dios, estas manifestaciones no son frecuentes para quien esté fuera de las prácticas ocultistas.

 

Sigue, entonces, una oración de protección por si está en su camino espiritual el tener que pasar por algún tipo de experiencia parapsicológica asociada a los espejos:

 

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, este espejo queda bendecido y sellado.

 

Amén.

 

Al recitar la oración se puede hacer, si se desea, una cruz en el aire con la mano (como hacen los sacerdotes cuando bendicen) apuntando al espejo. Después de esto, también es una opción pulverizar sobre él agua bendita.

 

Con relación a la frecuencia, recomendar siempre desde aquí el mismo criterio: hacerla cuando se sienta la necesidad. Por ejemplo, personalmente, en mi casa los bendigo una vez por semana.

 

El indicador menos grave de que hay que prestarles atención es el miedo irracional hacia ellos. Si pasa usted por delante de uno y, sin saber por qué y sin poder evitarlo, siente miedo, significa que puede haber en él algún grado de actividad espiritual.

 

Dado el caso, notará que después de realizar la bendición sobre el mismo, el miedo desaparece.

Ir al siguiente punto: 19. Peligrosidad de la magia

This site was designed with the
.com
website builder. Create your website today.
Start Now